viernes, 19 de septiembre de 2008

Experiencias en la primera semana.


Todo nuevo para mí pero con muy buena pinta. Buenos compañeros dispuestos a ofrecer su apoyo y consejo, compartiendo las primeras anécdotas e impresiones. En el aula un poco de descontrol, es lógico, son los primeros días, aunque los alumnos parecen sufrir el tan famoso síndrome postvacacional. Algunos muy dispuestos ya a arrasar con los libros... otros no tanto, ni siquiera lo han traído. Mucho trabajo por hacer con algunos alumnos que apenas saben hablar español, así que ni hablemos de entrar en contenidos más complejos. Por lo general, buen ambiente. ¿Yo? animadísima, espero que los alumnos sean capaces de recibir mi entusiasmo y poco a poco vayan entrando en materia...


Y mucha, mucha paciencia (jajaja..). Un abrazo a todos.

14 comentarios:

Pantagruel dijo...

Mucha paciencia, sí. Ganas y entusiasmo se ve que no te faltan.

Buen finde.

Hitos dijo...

Me parece que vas a tener que empezar usando las tic, porque lo que son los libros ... ¡Ay Díos! que cruz.

Saludines desde Alcántara y mucha mierda

Paco Centeno dijo...

En cuanto perciban tu entusiasmo y espíritu, te los ganas. Por experiencia te lo digo, estos primeros años de docencia en la plaza definitiva son inolvidables, recordarás el nombre de cada uno de tus alumnos siempre. Deja que ese espíritu del aula te empape y no lo perderás. Implícate en los temas del instituto hasta casi la indiscreción y lidera tus ideas. Verás que tu trabajo te divierte. Entonces, y sólo entonces, serás la docente que buscas ser.
Un abrazo

xhandra dijo...

Bueno días a todos y muchas gracias por vuestro apoyo. La verdad es que es difícil acercar a los chicos a los libros, y como bien dices Hitos, las tecnologías son un gran recurso; pero por el momento no he empezado, para que el descontrol no reine en la clase, jajaja. Y gracias Paco por tus consejos, nadie mejor que tú, un docente ya con gran experiencia para aportarme grandes ideas. Pantagruel, espero que las ganas y el entusiasmo no se me acaben nunca; me quedan unos 37 años por delante, jajajaa...

Un abrazo enorme a todos.

Pantagruel dijo...

Pregunté en el blog de Joselu que a qué edad media os quemais los enseñantes, vital y cronológica, pero no respondió nadie. Ya sé que tú no te vas a quemar nunca, pero ¿cual creeis que es esa edad media?

xhandra dijo...

sinceramente creo que eso no llega a ocurrir, porque la docencia es de todo menos rutinaria; no es como trabajar en una misma oficina, con los mismos compañeros y los mismos ordenadores; cambian los compañeros, cambian los alumnos, cambian las materias porque se actualizan... Creo que el docente no llega a quemarse en ningún momento. Pero claro, esto es difícil de determinar, dependerá de la paciencia y salud de cada uno.

Un saludito..

Ruth dijo...

¡Hola xhandra! me alegra que estés contenta, ya te dije anteriormente que ibas a ser de gran ayuda a ese colegio, además la alegría de los alumnos, seguro que hasta algunos de esos que no han llevado los libros se unen y les transmites ese interés por aprender y por los libros.
Ah! y mi peque no tiene todavía los libros, pero esta feliz de ir a su cole, sencillamente porque la de la librería dice que vinieron defectuosos y estamos esperando los buenos.
Un abrazote

Pantagruel dijo...

No estoy muy convencido de que en la enseñanza no haya "burn-out". Precisamente es uno de sus aposentos tradicionales.

"El síndrome de burn-out no es exclusivo de gerentes de empresas, sino que ataca directamente a deportistas de élite, así como a profesiones de auxilio como enfermería, medicina, profesorado, etc. Especialmente las mujeres son víctimas de este síndrome, con más frecuencia que los hombres.

En especial padecen del síndrome de burn-out personas altamente calificadas y comprometidas, en las que los intereses profesionales predominan sobre los intereses personales."

(Esto de de Wikipedia,
http://es.wikipedia.org/wiki/Burn-out)

No permites que el entusiasmo nuble tu visión del futuro, porque entonces te pasará como a ZP con la crisis económica.

xhandra dijo...

Muchas gracias Ruth. Espero que tu peque siga con esas ganas cuando sea un adolescente, aunque seguro que con una madraza como tú, será una persona estupenda. Un besote.

Pantagruel, interesante comentario, como te comenté, ignoro hasta dónde puede llegar el aguante de un docente; pero lo que es cierto es que cuando existe vocación por un trabajo, no importa cuánto te echen encima. Un saludo.

Susana dijo...

Bueno, pues por una vez discrepo con mi amiguita Sandra. Sí nos quemamos, al menos yo me quemé. Desde que tengo uso de razón ( que no hace mucho , por cierto ), mejor corrijo y digo, desde que era pequeña quería trabajar en los medios y lo conseguí. En los 8 años en los que trabajé en la tele tuve que pararme dos veces, quemadísima Te puedo asegurar que si alguien tenía vocación era yo y también te digo que el trabajo en la tele es todo menos monótono, pero quema y tanto que quema. Ahora no temngo muy claro si volvería o no. Sí es verdad que de vez en cuando me entra el mono y lo echo de menos, pero también sé que me volvería a quemar. Por tanto , después de amenazar a mi santo ( dixit Hitos ) con que voy a volver a la tele, aún no he enviado los currículums a ninguna productora ( preparados y listos desde hace más de un mes, con su cartita de presentación y todo, eh, no os creais, monísimos :) ). ¿ Será el subconsciente el que hace que olvide ´durante el día el mandarlos y tan solo lo recuerdo a las 12 de la noche ? No sé...

xhandra dijo...

Hola Susi, me alegra que discrepes y puedas darnos tu opinión, desde la experiencia. Aún así, aunque dices que te has quemado, lo añoras, es inevitable, porque es tu vocación. Yo sin embargo no extraño trabajar de dependienta o algo parecido de mis múltiples trabajos mal pagados, y gracias a Dios lejanos a mí ya después de tanto esfuerzo. Supongo como dije, que depende de cada persona y de las circunstancias. Hay trabajos y trabajos, y como dices, el mundillo televisivo es muy competitivo. Un abrazote guapetona.

Vevi dijo...

Opino que sí hay bastantes trabajos dónde los empleados se queman, pero pienso que tendrá mucho que ver el carácter de la persona.

Lo que sí comparto es que cuanto más empeño y ganas pone una persona en el trabajo, puede ser que se queme antes, pero no por el trabajo sino por lo que encuentra alrededor. Un buen grupo de compañeros hace mucho y bien. Y si es al contrario hace mucho daño moral ...

xhandra dijo...

Estoy totalmente de acuerdo Vevi, las circunstancias de nuestro entorno nos influyen demasiado. Muchas gracias, un abrazo.

Amigo de la Dialéctica dijo...

Hola Xhandra:

Soy de la opinión de Paco. En cuanto vean tu entusiasmo te l@s ganas.

Recibe un abrazote amiga.